Ecoladrillos con residuos plásticos

Ya hemos hablado en ecogestos de cómo se pueden construir ladrillos ecológicos. Nuestra compañera María Loizu ha publicado aquí una nota sobre ecoladrillos elaborados con papel y lodo reciclados. Proponemos otra alternativa más: ecoladrillos realizados con los residuos plásticos que acumulamos.

Ecoladrillos con residuos plásticos

Es una obviedad que casi todos los productos que consumimos tienen, en mayor o menor medida, plástico. Es conocido por todos que el plástico es uno de los elementos que más tiempo tarda en degradarse (puede llegar a tardar 700 años en descomponerse) y que es un gran contaminante puesto que no suele desecharse como corresponde. Son muchas las alternativas que van surgiendo, la mayoría repletas de creatividad, de cómo reutilizar los residuos plásticos. El ecoladrillo es una más. Éstos se consiguen con botellas plásticas de menos de tres litros de capacidad que se rellenan con desechos plásticos y papel de aluminio. Así de fácil. Acumular los residuos, encerrarlos en una botella y en una perfecta demostración de reutilización, se consigue un elemento que adquiere numerosas propiedades puesto que puede utilizarse como aislante térmico, acústico o antisísmico. Es decir, se reutilizan todos los restos que se introducen en la botella para darles un uso posterior lleno de ventajas.

Cómo se hace un ecoladrillo

Para hacer un ecoladrillo de residuos plásticos no hace falta mucho. Acumular botellas de menos de tres litros e ir juntando diversos restos plásticos y/o papel de alumino, con el que envolvemos algunos alimentos o los hemos utilizados para algunas otras cuestiones domésticas. Después, solo hace falta un poco de tiempo más y trabajo manual.

El procedimiento para hacer el ecoladrillo es el siguiente: En primer lugar hay que lavar bien la botella, quitarle las etiquetas, secarla perfectamente y reservar su tapa. Lo ideal es colocarla en un lugar visible para que cada vez que haya que tirar residuos plásticos se pongan directamente dentro de la botella y no vayan a la basura.  Es importante que los residuos estén limpios y secos.  Es importante recordar que no deben meterse residuos orgánicos ni tampoco pilas, que ya hemos contado que son extremadamente contaminantes. A medida que se van introduciendo los desechos hay que ir compactándolo, con un palo por ejemplo, dentro de la botella. Una vez que los residuos estén bien compactados y la botella esté llena, se recupera la tapa, se cierra la botella y ya está listo el ecoladrillo.

Los ecoladrillos son un producto excelente, en primer lugar, porque posibilitan reducir la cantidad de basura que generamos, y en segundo lugar porque son una alternativa óptima para utilizar en la construcción, lo que supone mejorar la calidad de habitabilidad de comunidades con bajos recursos económicos.

Foto de Dónde Reciclo

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