Recarga o reciclaje de cartuchos de impresión: otra sencilla forma de colaborar con la ecología

El cuidado del medio ambiente no tiene necesariamente que estar ligado a las grandes acciones. Con pequeños gestos realizados en forma cotidiana podemos colaborar desde nuestro lugar para obtener un mayor equilibrio ecológico en el planeta. Una de estas sencillas acciones es la recarga o reciclaje de los cartuchos de impresión empleados en el hogar o la oficina.

Recarga o reciclaje de cartuchos de impresión para cuidar el planeta

La recarga de cartuchos de tinta y tóner, utilizados en las impresoras y otros dispositivos similares y que resultan de uso habitual en hogares y oficinas, supone una doble ventaja: beneficios ecológicos y ahorro económico. Si conocemos algunos datos podemos entender mejor la importancia del reciclaje de estos productos.

Por ejemplo, la producción de un cartucho de tinta inkjet requiere 90 mililitros de petróleo, mientras que en la fabricación de un cartucho láser de impresión se requieren alrededor de 3,5 litros de petróleo. Al mismo tiempo, en cada ocasión en la que desechamos cartuchos de impresión que se han acabado generamos residuos de alta peligrosidad medioambiental.

Basura altamente nociva para el medio ambiente

Al comprar cartuchos nuevos cuando la tinta se acaba, colaboramos en la generación de toneladas de basura plástica, que realmente es muy agresiva para el medio ambiente. El plástico empleado para fabricar los cartuchos requiere de un período de 1.000 años para descomponerse, mientras que un cartucho de cinta de nylon tarda 300 años en degradarse. Estos no son datos menores, si tenemos en cuenta que a nivel mundial se usan mil millones de estos cartuchos en forma anual.

El reciclaje de los cartuchos reduce en gran medida la generación de residuos, permitiendo a su vez una importante disminución de la huella de carbono, con consecuencia directa sobre el calentamiento global. Al mismo tiempo, el reciclaje de los cartuchos facilita el ahorro de petróleo, un recurso energético en escasez y no renovable.

Un claro beneficio económico

La ventaja también es clara para nuestros bolsillos. La recarga y reciclaje de los cartuchos de impresión supone un ahorro económico del 60% con respecto al valor de un producto nuevo. Asimismo, al pagar por un reciclaje ayudamos al desarrollo de un circuito económico dominado por pequeñas y medianas empresas, sin seguir reforzando las ganancias de los grandes fabricantes.

En consecuencia, el reciclaje de estos elementos vitales para el funcionamiento diario de cualquier oficina o para su uso en el hogar nos permitirá beneficiarnos económicamente al mismo tiempo que contribuimos con el medio ambiente. Una ecuación realmente muy interesante.

Foto de Daniel Lobo

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