Las represas hidroeléctricas amenazan a la Amazonia

Un estudio desarrollado por un equipo de especialistas del Center for International Environmental Law de Estados Unidos concluye que el importante número de represas que los gobiernos de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú tienen planificado construir en los ríos tributarios del Amazonas podría generar un fuerte impacto ecológico negativo en toda esa región.

Las represas hidroeléctricas amenazan a la Amazonia

La investigación, dirigida por el científico Matt Finer, analiza el posible impacto conjunto de más de 150 embalses que los mencionados gobiernos piensan construir en los próximos años. Las conclusiones de este trabajo, difundidas por BBC Mundo, indican que un 60% de las represas podrían llegar a afectar el flujo vital de los cursos de agua que corren desde los Andes y nutren el Amazonas.

Considerando esta cuestión, las preocupaciones esbozadas por distintas organizaciones ecologistas parecen tener así un nuevo apoyo científico. El propio Finer reconoció que la evaluación realizada arroja datos preocupantes, teniendo en cuenta el efecto negativo que podrían tener las represas sobre la vital interconexión entre las montañas andinas y las planicies amazónicas.

Asimismo, la inexistencia de planes estratégicos de los gobiernos al respecto de las consecuencias que podría acarrear el perturbamiento de la conexión ecológica presente desde hace millones de años entre los Andes y el Amazonas es otro dato que alarma. Por un lado hay una constante planificación sobre los emprendimientos hidroeléctricos, pero la misma no se condice con la evaluación de los impactos ambientales.

¿Ausencia de planificación ambiental?

El objetivo del estudio fue analizar las consecuencias de las represas que se construirán sobre seis grandes ríos que alimentan al Amazonas: Caquetá, Madeira, Marañon, Napo, Putumayo y Ucayali. Se han incluido todos los emprendimientos hidroeléctricos que se desarrollarán con capacidad mayor a los 2 MW, que concretamente son 151.

Un 40% de estos proyectos ya se encuentra en una etapa avanzada de desarrollo, lo que marca a las claras la firmeza de la decisión tomada por los gobiernos sudamericanos. Las necesidades energéticas ante el crecimiento económico de la región son la principal causa de esta política, pero asusta el gran aumento en el número de represas, ya que actualmente sólo existen 48 en la región con las características mencionadas con anterioridad, y al mismo tiempo hay en desarrollo más de 150.

La magnitud de las represas también ha preocupado a los investigadores, teniendo en cuenta que mientras en este momento solamente existe un embalse en la zona con más de 1.000 MW, en los próximos años podrían construirse otros 17. Como recomendación, los especialistas sugieren el desarrollo de una planificación estratégica que contemple el impacto ambiental e incorpore medidas para mitigarlo, por ejemplo con el objetivo de preservar el flujo libre de los ríos desde los Andes hasta la Amazonia.

Foto de Andrés M.

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