Seguro que todos habéis visto alguna típica escena de película en la que unos náufragos o unos pobres exploradores perdidos en el desierto de repente eran sorprendidos por una lluvia torrencial, y sin dudarlo un momento, se lanzaban desesperadamente a recoger ese agua para poder beberla. Es cierto que se trata de pura supervivencia, pero quizás se lo pensasen un poco más si supieran que los primeros 15-20 minutos de lluvia arrastran toda la contaminación de la atmósfera, por lo que la calidad de ese agua no es muy aconsejable.

Los principales contaminantes que podemos encontrar en la atmósfera son ozono, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre, plomo y partículas. Estos contaminantes se emiten a la atmósfera como consecuencia de actividades industriales y de transporte, pudiendo llegar a formar una capa de contaminación visible en el cielo de algunas ciudades. Cuando llueve, las propias gotas de agua arrastran toda esa polución realizando un efecto de lavado de la atmósfera, de manera que los primeros minutos de lluvia son los que arrastran la mayor parte de los contaminantes.
La cantidad de contaminación que arrastra la lluvia depende obviamente de las emisiones de dichos contaminantes pero también de la frecuencia de las lluvias, que van a determinar que los contaminantes se acumulen más o menos tiempo en la atmósfera. Actualmente estamos viviendo una época de escasas precipitaciones en España, de hecho según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) esta siendo el invierno más seco desde hace 70 años, lo que está propiciando que se superen en muchas ciudades españolas los límites legales de contaminación atmosférica debido a una acumulación de contaminantes.
De un tiempo a esta parte se están desarrollando diversas aplicaciones para smartphones que permiten obtener información sobre la calidad atmosférica. Así, para iPhone se ha desarrollado la aplicación gratuita “obsAIRve” que permite obtener información sobre los niveles de contaminación en toda Europa. También está disponible gratuitamente tanto para Android como para iPhone la aplicación “atmoos”, aunque en este caso sólo ofrece datos sobre la calidad del aire en Canarias.
En cualquier caso, cuando la lluvia por fin vuelva a acompañarnos de nuevo, lavará una cantidad de contaminantes especialmente alta. Por lo tanto os aconsejo que, del mismo modo que cuando abrimos un grifo que lleva tiempo sin usarse dejamos correr el agua para que arrastre cualquier impureza que pudieran llevar las tuberías, si alguna vez os convertís en intrépidos exploradores, que al más puro estilo Robinson Crusoe sobreviven con agua de lluvia, no os olvidéis de dejar abierto un rato el «grifo».
Foto de Esfema
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