Cuenca Matanza-Riachuelo: una de las más contaminadas del mundo

La actividad humana esta destruyendo poco a poco ecosistemas de gran importancia para la vida en la Tierra. El planeta va en camino a sufrir una gran crisis por el déficit de agua potable. Las causas principales son el sobreuso de este recurso, la contaminación y la modificación de los habitats acuáticos. La cuenca Matanza-Riachuelo, ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, es uno de los complejos fluviales más contaminados de todo el mundo. La contaminación del agua alcanza críticos niveles, lo que produce graves consecuencias sobre la salud y calidad de vida de los habitantes de la zona.

Cuenca Matanza-Riachuelo: una de las más contaminadas del mundo

La situación de contaminación es alarmante, ya que la cuenca atraviesa 14 municipios y a la misma Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los años de abandono y la falta de políticas ambientales han contribuido a que esta situación empeore año tras año.

Las fuentes de contaminación del llamado «Riachuelo» son vertidos cloacales e industriales producidos por industrias que se han instalado a su vera.

Los fluidos altamente tóxicos son principalmente desarrollados por el sector alimenticio, petrolero, metales pesados y derivados. Actualmente, unas 20.000 industrias se encuentran establecidas en el territorio de la Cuenca.

Dentro de la cuenca Matanza-Riachuelo se identifican tres grandes zonas: una urbanizada, una semiurbanizada y una predominante rural. Dentro de estas zonas, la semiurbanizada y la rural son las más contaminadas desde la perspectiva ambiental, debido a la gran cantidad de industrias, basurales y asentamientos de emergencia.

Los principales problemas que produce la alta contaminación en la zona son: enfermedades graves que afectan a personas que residen cerca del río, generalmente asociadas a cuestiones cardiovasculares, dérmicas, tumores y diarreas generadas por los fuertes olores nauseabundos y por el consumo de agua contaminada, que posee sustancias como nitratos y metales pesados.

La recomposición de la Cuenca Matanza-Riachuelo puede significar un antes y un después en la historia ambiental en Argentina. En esta cuenca se puede ver con claridad el daño ambiental, social y humano que se produce cuando los cursos de agua, arroyos y ríos son contaminados y usados como cloacas por todos y, especialmente, por las industrias.

Según los especialistas, las obras previstas contra la contaminación suponen una inversión aproximada de 3.000 millones de dólares. Un ejemplo claro de que el desarrollo sostenible debe integrar todos los factores al unísono: el económico, el sociocultural y el ambiental, ya que trabajados por separado no lograrán solucionar los problemas relacionados con este tipo de áreas degradadas.

Foto de Javier D. Volcan R.

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