La ecología en el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

La pobreza es una realidad que sabemos que existe, incluso viviendo en una burbuja donde nuestros problemas se basan en buscar un mejor trabajo o en el tiempo de espera en el metro. Todos tenemos problemas, pero siempre debemos acordarnos de quienes lo están pasando peor que nosotros y por ese motivo cada 17 de octubre es el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

La desertificación, un problema que requiere un abordaje integral

El 17 de junio se celebró el Día Mundial contra la desertificación y la sequía. Se trata sin dudas de uno de los inconvenientes ambientales que más afectan a distintas comunidades en todo el planeta comprometiendo su desarrollo, y que hasta pone en riesgo nuestra supervivencia como especie. Su solución requiere de un tratamiento capaz de abarcar todas las facetas que intervienen en estos procesos.

Cambio climático: el agua, recurso indispensable

Hablar del cambio climático no es novedad, lamentablemente ya es una realidad palpable, porque padecemos sus consecuencias todos los días en el medio ambiente. Por el momento, las actividades como el transporte, el consumo energético, la agricultura, la deforestación o el mal manejo de los recursos naturales continúan siendo las causas del calentamiento global.

El fenómeno de las sequías

En muchas partes del mundo sufren actualmente una de las consecuencias más complejas del cambio climático y el calentamiento global: las sequías y la desertificación. Esta manifestación de la naturaleza, además de ser una catástrofe ambiental, se convierte en una debacle económica y social, por lo tanto resulta urgente detener su avance en el planeta.

La desaparición del mar de Aral

El mar de Aral, el antiguamente cuarto lago más grande del mundo, ha visto desaparecer en los últimos años casi la totalidad de sus recursos. A mediados del siglo pasado el Aral ocupaba una superficie de 70.000 kilómetros cuadrados y contenía 1.100 kilómetros cúbicos de agua dulce. En los últimos nueve años este ecosistema único, alimentado por los ríos Amú Daría y Sir Daría, se ha visto reducido en dos tercios, dejando agua solamente en una de las tres grandes partes en las que se fragmento hace una década.