Todos conocemos algunos animales, entre ellos los caracoles, las tortugas o los cangrejos ermitaños, que como suele decirse, llevan la casa a cuestas. Sin embargo, hay un tipo peculiar de insecto, los tricópteros, que no solo la llevan a cuestas, si no que además la fabrican ellos mismos.

¿Qué son los tricópteros?
Los tricópteros, también conocidos como frigáneas, son un orden de insectos (orden Trichoptera) no demasiado popular, excepto para aquellos que se dediquen a la pesca, pues sus larvas se utilizan habitualmente como cebo. La fase adulta es voladora, asemejándose morfológicamente a las mariposas nocturnas y presentando las mismas tonalidades parduzcas, mientras que las larvas y las pupas suelen ser acuáticas.
Las larvas suelen presentar un abdomen blando que protegen fabricándose una «casa» o «estuche» con los materiales que hay a su alrededor, uniéndolos y fijándolos mediante una seda pegajosa. De hecho, cada especie emplea sus materiales favoritos para la construcción del estuche, que va desde granos de arena, fragmentos vegetales e incluso conchas de moluscos, siendo posible reconocer a cada especie por la morfología y materiales del estuche. En muchas ocasiones se integran tan bien con el entorno que son auténticos reyes del camuflaje, siendo difícil encontrarlos si no ponemos suficiente atención.
Los estuches están siempre abiertos por ambos extremos, aunque la abertura posterior suele ser muy pequeña, incluso inapreciable. Por la abertura delantera asoman la cabeza y las patas, lo que permite a la larva desplazarse en busca de alimento, mientras que dos ganchos situados en el extremo final del abdomen fijan el estuche para asegurar que el animal y su casa viajen siempre juntos. Además, al moverse la larva dentro del estuche, hace que se cree una corriente de agua en su interior que le permite obtener una provisión constante de oxígeno, el cual extraerá mediante las branquias que tiene situadas por todo el cuerpo.
¿Cuál es la utilidad de los tricópteros?
Las larvas de tricópteros sirven como alimento tanto a peces, por ejemplo a la trucha, como a distintas aves, que las ingieren con estuche incluido, por lo que algunas especies añaden a su estuche algunas ramitas para evitar ser una presa sencilla, obteniendo una mayor supervivencia frente a especies que no lo hacen. Habitan tanto en aguas rápidas como de corriente lenta, presentando en general una cierta exigencia desde un punto de ecológico, por lo que desde siempre se han considerado indicadores de buena calidad, puntuando positivamente en los índices de evaluación de la calidad del agua.
Foto de Matt Reinbold
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