Plásticos, mercurio y medicamentos, la preocupante «alimentación» de nuestros peces

A pesar de las importantes cualidades nutricionales de peces y crustáceos, la creciente contaminación presente en mares y ríos comienza a convertirse en un importante problema para la salud. Tanto es así, que diversas investigaciones certifican ya el importante daño medioambiental asociado a la presencia de mercurios, plásticos y medicamentos en las aguas.

Plásticos, mercurio y medicamentos, la preocupante "alimentación" de nuestros peces

El último de estos estudios, el realizado por el proyecto SCARCE, dependiente del Ministerio de Economía, ha detectado presencias anormales de medicamentos como el diclofenato, popularmente conocido como Voltarén, antidepresivos y betabloqueantes en diversos ríos españoles. En concreto, el estudio ha certificado la presencia de dichas sustancias en entre el 5% y el 20% de las especies analizadas en los ríos Júcar, Guadalquivir, Llobregat y Ebro, a pesar de que los propios impulsores del estudio, aseguran que los niveles de este tipo de medicamentos son demasiado bajos para causar algún perjucio sobre el ser humano.

Otro de los grandes contaminantes presentes actualmente en nuestras aguas es, sin duda, el mercurio. Diversas investigaciones llevadas a cabo a principios de la pasada década certificaron que los niveles de mercurio detectados en diversas especies eran demasiado altos para, por ejemplo, ser consumidos por embarazadas.

Aquí en Europa, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria fija el umbral de tolerancia humana en 1.6 nanogramos por semana por cada quilo de peso corporal, a la vez que recomienda limitar el consumo de pescados y mariscos en embarazadas, madres de bebés lactantes y niños de corta edad debido a los posibles trastornos que puede provocar sobre el desarrollo fetal y neuronal.

Además, existen diversos antecedentes de epidemias sanitarias provocadas por la presencia de mercurio en las aguas. Es el caso del mal de Minamata, un síndrome neurológico grave que acabó con la vida de 46 personas en Japón durante los años 50 y que fue causado por la importante presencia de mercurio procedente de un vertido industrial.

Los plásticos son otro de los grandes contaminantes de nuestro ecosistema con importantes riesgos para nuestra salud. Se estima que en los últimos años la cantidad de plástico presente en nuestros océanos se ha multiplicado por cinco, provocando que gran parte de las especies lo hayan convertido en un “alimento” de lo más común en su dieta.

Una investigación llevada a cabo por el diario Marine Ecology Progress Series certificó que el 9.2% de los pescados analizados contenían en sus estómagos pedazos de plástico del tamaño de la cabeza de un alfiler, lo que no sólo supone un riesgo para los consumidores, sino para la reproducción y supervivencia de las especies.

Foto de Paula

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