Bajo la amenaza de la avispa asiática

La avispa asiática (vespa velutina nigritorax), una especie invasora procedente de Francia que se alimenta de abejas y diezma las colmenas, puede colonizar toda la península en cuestión de diez años según los expertos.

A finales del 2010, apicultores de la zona del Bidasoa, en la frontera con Francia, detectaron los primeros ejemplares de esta especie y desde entonces la velocidad y progresión exponencial con la que se expandido, ha alarmado a los expertos, que afirman que en pocos años podría convertirse en una amenazante plaga para toda España.

Bajo la amenaza de la avispa asiática

La presencia de este depredador ha imposibilitado ya la explotación de colmenas en amplias zonas de Navarra y País Vasco. La «vespa velutina» es un insecto de color oscuro, con algún segmento amarillo, y de unos 30 milímetros de tamaño (las reinas pueden medir hasta 40 milímetros), una envergadura sensiblemente superior a la de sus presas. Su hábitat natural se sitúa en China. Las abejas europeas se encuentran indefensas ante este depredador, que con su simple presencia atemoriza a toda una colmena hasta el punto de que las obreras no se atreven a salir y, al faltarles el alimento, enferman y mueren de debilidad.

La técnica de caza de los ejemplares invasores, que pueden constituir colonias de hasta 1.500 individuos, consiste en esperar ante las colmenas el regreso de las abejas cargadas de polen, para capturarlas, cortarles la cabeza, las patas y el aguijón, y trasladarlas a sus propios nidos, unas grandes estructuras de celulosa con forma de balón, que hacen en las copas de los árboles.

Los especialistas descartan ya la posibilidad de erradicar completamente la especie de nuestro país, pero insisten en la necesidad de potenciar una investigación científica para descubrir una «potente feromona sintética» que permita atraer y capturar ejemplares de «vespa velutina» de forma masiva, con el objetivo de reducir drásticamente sus poblaciones. La expansión de este insecto supone una grave amenaza para el medio ambiente porque diezma las poblaciones de abejas y de otros animales como los abejorros.

Foto de Alain C.