Tradiciones anti-ecológicas

En muchas naciones, las tradiciones, costumbres y hábitos se identifican con la cultura del lugar. Pero a veces se hace necesario analizar y cuestionar lo impuesto por otras generaciones. En este artículo expondremos casos como las peleas de gallos, la corrida de toros y la suelta de patos, que constituyen una tradición pero que al mismo tiempo son cuestionadas por el daño que provocan en los animales.

Protesta corridas toros antitaurinos

Aunque distintas ONG´s, instituciones y gobiernos han avanzado en materia de protección ambiental, todavía quedan vestigios de ciertas actitudes del ser humano que nos hacen pensar en que aún estamos lejos de cuidar y proteger el medio ambiente.

La suelta de patos

En España, el Ayuntamiento de Sagunto, en Valencia, practica la suelta de patos pese a la prohibición establecida en 2006. Esta práctica es una tradición que se desarrolla desde hace 60 años, y que consiste en que los participantes intenten atrapar patos domésticos, que luego son lanzados desde un barco. Este evento se lleva a cabo cada año en las fiestas de las cucañas marítimas.

En el año 2006, el Tribunal Superior de Justicia valenciano prohibió la fiesta debido a que constituye un evidente maltrato para estos animales, ya que además de asustarlos, al intentar cazarlos muchos de ellos resultaban heridos o morían.

Pelea de gallos

La riña o pelea de gallos es un combate que se realiza entre dos gallos de raza, catalogados como aves finas de combate. Estas peleas comenzaron a desarrollarse en Asia. Precisamente en China, ya se celebraban 2.500 años de esta tradición.

En España, las riñas se remontan a principios del siglo XVIII. En la Casa de los Coroneles, en la localidad de La Oliva, esta práctica comenzó a desarrollarse y se hizo más fuerte a principios del siglo XIX, con la familia Manrique de Lara, que al realizar cruzas entre gallos crearon una raza propia.

Corridas de toros

Por último, tenemos las corridas de toros en España, que es una fiesta o espectáculo donde un torero arriesga su vida delante del toro. Esta fiesta es para algunos un arte o una tradición típicamente española, pero para quienes están a favor del respeto por la naturaleza constituye un rito salvaje.

A modo de reflexión en relación a estas fiestas populares, podemos determinar que por un lado se concreta el maltrato hacia el animal, pero al mismo tiempo el hombre toma una posición de desprecio y destrucción frente a otras formas de vida. ¿No habrá llegado el momento de cuestionarnos seriamente estas prácticas?

Foto de Ekinez Sortu

Pablo Piacente

Sobre Pablo Piacente

Soy profesional freelance, productor y emprendedor en cultura y comunicación. Además de mi tarea en el campo de la redacción web, la comunicación social y la gestión cultural, soy artista sonoro y poeta por vocación primaria. Me interesan los temas educativos y creo que no hay otra forma de entender el mundo de aquí a unas décadas que desde la sostenibilidad y la conciencia ecológica. Soy Técnico Universitario en Gestión Cultural y Periodista y un amante de la libertad y la creatividad.
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