Parque Nacional El Palmar, en Argentina

El Parque Nacional El Palmar posee una extensión de 8.500 hectáreas y fue creado en el año 1965, con el objeto de preservar un sector representativo de los palmares de Yatay. El área protegida pertenece a la eco-región espinal y se ubica en el centro-este de la provincia de Entre Ríos, sobre el margen occidental del río Uruguay.

Parque Nacional de El Palmar en Argentina

Lo atractivo de su paisaje lo construye el poblado de palmeras, los bosques en galería que crecen en los márgenes de los ríos, la belleza del río Uruguay y la abundancia de la fauna silvestre.

Asimismo, en el parque se verificaron asentamientos que se remontan a unos 1.000 años, los cuales corresponden a grupos de cazadores que antiguamente eran denominados como “indios yaros”. Es posible que este nombre sea una deformación de charrúas, quienes durante esa misma época se instalaron en la zona. Durante el siglo XV estas tribus adoptaron gran parte de la terminología de los guaraníes, los cuales estaban en un proceso de expansión hacia el sur. Entre los yacimientos arqueológicos más conocidos dentro del área encontramos “Las ruinas de Barquín”.

Luego de la expulsión de los jesuitas de América, el primer virrey del Río de la Plata nombra a Manuel Antonio Barquín como veedor de los campos del oriente entrerriano. Actualmente, La Calera de Barquín constituye uno de los sitios históricos del parque nacional y uno de los primeros asentamientos coloniales en la provincia de Entre Ríos.

Asimismo, el parque es el refugio de una gran variedad de fauna y flora. El área tiene un relieve ondulado, con arroyos de poco caudal que lo surcan de oeste a este, desembocando en el río Uruguay.

Junto a la palmera Yatay crecen arbustos como la chilca y hierbas de floración notable como margaritas y verbenas. La fauna es variada, prevaleciendo las especies aladas: pájaros carpinteros, ñandúes y perdices son su muestra más clara; en tanto el zorro de monte representa al grupo mamífero.

Pero el parque también tiene sus problemas, uno de los más significativos es la proliferación de especies exóticas, oriundas de otras regiones naturales, como es el caso del jabalí europeo, que causa daños graves a la naturaleza destruyendo nidos de aves, consumiendo plantas autóctonas y “arando” los pastizales naturales con sus hocicadas.

Otra especie exótica es el paraíso, un conocido árbol ornamental originario de Asia, que se difundió rápidamente sobre los montes naturales amenazando cambiar el paisaje original del área.

Foto de Adry

Pablo Piacente

Sobre Pablo Piacente

Soy profesional freelance, productor y emprendedor en cultura y comunicación. Además de mi tarea en el campo de la redacción web, la comunicación social y la gestión cultural, soy artista sonoro y poeta por vocación primaria. Me interesan los temas educativos y creo que no hay otra forma de entender el mundo de aquí a unas décadas que desde la sostenibilidad y la conciencia ecológica. Soy Técnico Universitario en Gestión Cultural y Periodista y un amante de la libertad y la creatividad.
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